Por Camila González Revoredo para Estudio Silver
Mercedes Arias, coordinadora de traducción y subtitulado de BAFICI, explica cómo se trabajan los subtítulos en el festival y por qué el subtitulado es una instancia crítica en la construcción de sentido de una obra más allá de su idioma original.
Llega el otoño y con el primer frío se despliega el gran ritual de la cinefilia porteña: el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI). Un punto de encuentro donde todas las formas de vivir el cine son válidas. Desde los devotos del anecdotario: lentes de marco grueso, tote bag al hombro, mocasines gastados y pelo revuelto entre el humo de un puchito; hasta quienes preferieren otro estilo y van al festival en familia, con amistades o colegas para enfrascarse en debates acalorados en la vereda, tener una cita especial o compartir una birra entre anécdotas. Lo que nos convoca es la alegría de encontrarnos frente a la pantalla y celebrar, un año más, que el cine nos sigue uniendo.
Para que este ritual se concrete, existe un motor logístico invisible, un engranaje de trabajadoras que sostiene la estructura cuando las luces se apagan. Conversamos con Mercedes Arias sobre el oficio de habitar ese detrás de escena y la responsabilidad de formar parte del equipo que hace posible al BAFICI.
Mercedes es graduada de la carrera de Imagen y Sonido de la UBA y del posgrado en Convergencia de Industrias Culturales de la UNTREF. Paralelamente, estudió fotografía y coordinación de postproducción. Trabajó en varias casas productoras, realizando series tanto de vivo como de animación, pero desde 2016 se abocó de lleno a la producción de cine independiente. Desde 2013 a la actualidad, ha colaborado en distintas ediciones de festivales de cine como el BAFICI y el MDPIFF, desempeñando diversas tareas.
Para quienes no conocen el detrás de escena de tu día a día, ¿cómo describirías tu trabajo? ¿Cómo es formar parte del equipo del BAFICI?
Mis primeros trabajos en Bafici fueron en el área técnica, dentro del equipo de proyección, quienes garantizan que las funciones de todas las películas se lleven a cabo correctamente. Luego de un impasse, me convocaron para coordinar el área de traducción y subtitulado, me gusta mucho hacerlo. Es un trabajo que se realiza codo a codo con el equipo de proyección y el de producción artística quienes, entre sus múltiples tareas, tienen el contacto con las productoras y distribuidoras, y solicitan los materiales necesarios para catálogo, web y subtitulado.
De forma resumida, el trabajo de mi equipo consta en tomar los screeners y los subtítulos internacionales de las películas programadas, y generar los subtítulos en español que se proyectarán en el festival, pero no se trata solo de las traducciones. Lo que hay que entender de este tipo de trabajos es que los distintos equipos del festival comienzan su labor de forma escalonada, no todos en el mismo momento, y esto implica que hay que tener conocimientos para prever posibles futuros problemas, estar atenta de antemano a muchas cuestiones técnicas sobre formatos de proyección, aspectos de las copias y demás, para que todo pueda tener concordancia a la hora que el equipo de proyección comienza a trabajar. Además, hay muchos intermediarios y pasos que respetar, dependemos del trabajo de producción artística que coordina, por ejemplo, el ida y vuelta con las distribuidoras, y hace el seguimiento de los pagos de fees, la entrega de materiales que necesitamos para trabajar, etc.
En tu experiencia, ¿qué lugar ocupan los subtítulos en la construcción de sentido de una película? ¿Creés que unos malos subtítulos pueden afectar o incluso romper el vínculo del espectador con la obra?
Claramente los subtítulos son muy importantes en la construcción de sentido de una película. Cuando un subtítulo no es correcto, por más que el espectador no comprenda el idioma original, probablemente sienta que algo no es del todo acorde con lo que está sintiendo a partir de lo que ve y escucha. En toda traducción de un lenguaje a otro, incluso cuando se traspone una obra literaria al cine, por ejemplo, hay una pérdida. Eso es inevitable, pero se trata de que el trabajo de interpretación del sentido de la obra original sea lo más fiel posible en la traducción. De hecho, nosotros no contamos con un equipo que abarque la totalidad de idiomas, por ejemplo, una película hablada en coreano o rumano ya viene con una primera pérdida, si se quiere, que tiene que ver con que primero se traduce al inglés y luego al español. Entonces hay siempre una reducción de sentido. Somos el puente que debe garantizar que el vínculo entre la pantalla y el espectador no se rompa.
¿Qué es algo de tu trabajo que el público no suele imaginar y que te gustaría que se conozca más?
Quizás sería bueno aclarar que no realizamos la totalidad de las traducciones y subtítulos. Esto puede verse, por ejemplo, en que el equipo interno traduce pensando en el público específico de Bafici, en un español bien de Argentina, pero lamentablemente por una cuestión presupuestaria a veces se acude a subtítulos que mandan las distribuidoras o que se produjeron para otros festivales, y entonces alguna que otra función tiene un subtitulado con español neutro o en castellano de España.
¿Hay alguna anécdota o situación curiosa que resuma bien lo que implica trabajar en este ámbito?
En relación con el trabajo en el festival puntualmente, a mí me sigue llamando la atención algo que entiendo que es consecuencia del hecho de que hoy los contenidos se filtran y viralizan rápidamente. Me refiero al hecho de que hay distribuidoras que se niegan a compartir un screener descargable para trabajar. Ni siquiera poniendo una marca de agua grande. Tampoco envían un srt en inglés perfectamente sincronizado y finalmente la copia de proyección suele venir con un KDM o llave que solo permite ver la copia en el horario pautado de la función. Es muy técnico lo que estoy mencionando, pero es verdaderamente una proeza poder trabajar un subtitulado en esas condiciones. Luego el equipo de sala hace lo mejor que puede para que ese subtítulo corra a tiempo con la copia. La gente puede enojarse en la sala por sentir y ver algunos desfasajes, y tienen razón, pero bueno… se desconocen todos los malabares que fueron necesarios para apenas llegar así a la función.
¿Cómo sentís que cambia la mística de una película cuando la vemos en una sala histórica frente a la experiencia de verla en casa?
Yo creo que hoy en día, más allá de lo que siempre se menciona sobre la mística de estar en una sala a oscuras con otros compartiendo esa experiencia, es que básicamente es casi imposible ver una película en tu casa sin interrupciones, sin mirar el celular. Creo que todo atenta contra la posibilidad de sostener la atención, entonces una película se vuelve un fenómeno fragmentado de algún modo. Y ese es un fenómeno propio de la época, porque hace mucho que existe la posibilidad de ver películas en casa, pero no con el teléfono constantemente a mano, generando esa adicción a mirarlo cada equis cantidad de tiempo, sin que haya sonado incluso.
¿Qué es lo que hoy te sigue sorprendiendo de la reacción de la gente cuando se apagan las luces en la sala?
No sé si me sorprende, pero agradezco que aún haya gente con la capacidad de entrar a una sala ilusionado/a por lo que está a punto de ver, dispuestos a la sorpresa y capaces de emocionarse. Me sigue pareciendo algo hermoso.
Este año, Estudio Silver acompaña a BAFICI como sponsor, otorgando un premio a Mejor Largometraje de la Competencia Oficial Argentina que incluye servicios de subtitulado y traducción orientados a su circulación internacional.
Vamos a estar en las salas y en el área profesional, acompañando ese momento en el que las películas empiezan a proyectarse hacia nuevos contextos.
Toda la información sobre el festival está disponible en el sitio web oficial del festival.
Además, recomendamos el “Taller de realización especializado en crecimiento de películas con y sin dinero”, coordinado por Mercedes Arias y Martín Farina. Un espacio de trabajo para proyectos en distintas etapas que buscan desarrollar y ordenar sus procesos. Es con inscripción previa y selección.
